lunes, 7 de agosto de 2017

Opening for partner in crime

No tengo idea de cómo empezamos a ser amigos, creo que simplemente pasó, así como pasa el día o como el hecho de que respiramos como 1,300 veces por hora. No me di cuenta cómo, porque hacerte un espacio en mi vida fue demasiado sencillo.

Sólo hablábamos cuando había otras personas, no nos interesábamos mucho uno en el otro y poco tiempo después salíamos solos, nos contábamos sobre lo difícil o sencillo de nuestro día y estábamos viajando juntos, lejos, cerca, no importaba; éramos los dos contra el mundo.

Luego se complicó, como cuando te hacen saber que estás respirando y en ese momento dejas de hacerlo automáticamente, aunque yo lo llamaría celos. 

Nos queríamos pero nos dimos cuenta que estábamos en etapas muy diferentes en nuestra vida. Uno de los dos quería algo más, algo serio y el otro quería vivir un rato solo. El único culpable es el tiempo. Así que empezamos a ser unos idiotas al respecto, porque en sí no había culpables, no había manera de estar en otra etapa de nuestras vidas así como así, por más que quisiéramos.

Entonces conseguiste a otra persona, a la cual veías como a mi en un principio. Primero fue impotencia, luego enojo, luego tristeza y te alejé de mí, me di cuenta que estabas en todo tu derecho de estar con alguien más. Las cosas muy lentamente empezaron a ir bien mejor.

Volviste, diciendo que me extrañabas y accedí a volvernos a ver, bajo tus términos. Creo que ya sabía que todo iba a ser peor. No me importó, quería sentir de nuevo que te tenía aunque fuera por poco tiempo. Y si, fue demasiado poco tiempo porque repetimos la historia: celos, discusiones, impotencia, enojo, tristeza.

Un día todo iba "bien" en la mañana y me dijiste que íbamos a salir en la noche, con otras personas. Luego empezaste a ser cortante, como te comportas cuando no quieres decirme algo y después desapareciste. Entonces me llegó, habías cambiado nuestros planes por estar con otra persona. Ese fue mi límite, mi llamada de salida para ya no estarme haciendo daño a tu lado. Entonces decidí perder a mi "partner in crime".

domingo, 26 de febrero de 2017

Le dicen el blog depresivo...

El problema con éste blog, es que sólo lo utilizo cuando las cosas van mal, muy mal; si hubiera escrito el domingo pasado por ejemplo, sería todo tan diferente, tan animado y rosa. No, no me nace escribir cuando todo va bien, o al menos cuando creo que es así.

Tal vez deba empezar por cómo inició, cómo sin darme cuenta lo fui queriendo, como cuando empiezas a hacer algo todos los días, como cocinar para poner un ejemplo: cocinas y cada día te gusta un poco más, te vuelves buena en eso, de pronto es parte de ti, no te das cuenta que cocinar ahora es tu día a día y no es como si no pudieras vivir sin cocinar, el problema es que fue tan sutil, que cuando te quitan de golpe la estufa ya no es lo mismo. Tal vez es una analogía tonta, vaya, era un ejemplo.

Empezamos sin congeniar del todo, amigos en común, la misma oficina, reuniones donde los dos por alguna razón estábamos. No hicimos click enseguida, fue pasito a pasito, cada vez que nos veíamos platicábamos un poquitín mas, nada intenso, las risas empezaron a fluir, así como los temas de conversación y sin saber cómo ni cuándo, era con la persona que más cómoda me sentía. Para mi no es nada fácil romper la barrera del espacio personal con la gente, me tienen que inspirar infinita confianza. Con Jay fue natural, me di cuenta cuando, sin razón aparente me quede dormida en un sillón de la oficina, recargada en su hombro.

Se convirtió en mi persona favorita, para hablar, reír, salir... se volvió mi persona favorita para estar callada, estar a su lado sin decir palabra era lo que relajaba mi día y cuando las cosas en verdad se tornaban difíciles, un abrazo de Jay era lo que me hacía sentir que todo estaría bien.

Un día nos besamos, se sintió tan correcto, parecía que toda la práctica anterior fue para que en ese momento, fuera lo que un beso debería ser, sin prisa y a la vez tan lleno de pasión.

Y como la mayoría de las veces me gusta estropear una buena historia, entré en negación, "¿Jay? ¿en serio vas a hacer eso?", no parecía el indicado para mi, tenía sin fin de contras, cosas que me aferraba a maximizar siendo propias de una persona normal, no le di muchas vueltas al asunto antes de decidir que no era lo que yo quería, no importaron todo lo que me hacía feliz de estar con él.

Hablamos y se lo dije, le dije que no era lo que buscaba y que no era necesario complicar las cosas, seguiríamos siendo muy buenos amigos y listo. Tonta.

Claro que un par de semanas después, de cierta manera, me retracté (el sábado pasado de hecho) y el domingo salimos, no hablamos del tema, nos limitamos a tener una noche genial, cenamos, fuimos a un bar y hablamos de todo y de nada, estuvimos en silencio y cerramos la noche con un gran beso. Se podía decir que fue un día perfecto. Tan perfecto que toda la semana después de eso las cosas se pusieron frías y no hemos hablado mas que para lo necesario.

Si, yo tampoco sé por qué. 
Aquí viene la noche, para quebrarme la cabeza intentando descubrir la razón.

domingo, 6 de septiembre de 2015

La crisis de los 25 y los 30, me llegó a los 27

Escribo esto para dejar de hablar sola, porque en días como éste, acostumbro a tener una gran discusión en público, reclamos, riñas, reprobaciones y menosprecios, todos dirigidos a mi, de mi... 

Y podría decir que se siente terriblemente solitario ser exitosa laboralmente y no tener a nadie con quien compartirlo, podría decirlo, si yo fuera una eminencia en mi área de trabajo o ganara los millones; no, no es mi caso, así que lo que si podría decir es que estoy sola, ya no engaño a nadie...

He llegado a aceptar miserias de cariño para no sentirme sola en la noche, lo malo de esta situación es que expira por la mañana y volvemos a empezar, nunca me satisface y cada vez la soledad se siente mucho más intensa que el día anterior.

Es extraño porque algunas personas me han dicho que yo podría hacer feliz a cualquier persona, que valgo mucho, que no hay nadie como yo... lo que me dicen se siente tan lejano a mi realidad.

Siempre que termino una relación, ellos son los que me buscan, arrepentidos, diciendo que soy lo que más han querido en este mundo y que me quieren de vuelta, que fueron unos tontos al haberme dejado ir... entonces ¿por qué no me apreciaron cuando estaba a su lado? ¿por que me hicieron sentir poca cosa, como si no valiera nada? 

Tal vez mi crisis es debido a eso, he pasado por tantas relaciones, durante tantos años donde me han hecho sentir que no valgo nada, que me están haciendo un favor al estar conmigo, que lo que hago y digo está mal, que debo cambiar, que no me debo llevar con las personas de cierta manera, que no debo actuar de tal modo ni decir algunas cosas, que me empecé a menospreciar a mi misma. Ahora no existe nadie que me haga menos, nadie mas que yo.

viernes, 28 de agosto de 2015

Viernes por la noche

Tal vez esta publicación la llamaré viernes por la noche, porque es viernes por la noche. No tiene mucho que ver con lo que quiero decir hoy, sólo da la casualidad que es ese día (por la noche), también casualmente me siento más sola que otros días. He querido salir a distraerme y al pensar con quién pasar el rato, no se me ha venido a la mente nadie que no tenga planes o tenga un espacio para mí en su agenda ocupada; de pronto me he sentido tan sola, en viernes por la noche.

Tampoco es que tenga muchísimas ganas de salir a tomar sin control, a un bar o a un restaurante caro; para mí, ver películas y una copa de vino con alguien sería la noche perfecta, hablar de libros, trabajo, el clima o no hablar, el simple hecho de tener compañía sería perfecto.

Espero que la siguiente persona que llegue a mi vida valga la pena, que estas noches donde sentí que no había ni una persona a mi lado se vean tan lejanas que no recuerde el sentimiento de desolación. No se si llegará pronto o en años, no sé si será alto, bajito, gordo, fornido, flaco, extrovertido, cariñoso, gruñón, huraño... no me importa; si me ve con la intensidad que Mr. Darcy ve a Elizabeth Bennet, será suficiente.

Si, cuando vienen estas noches donde todo se ve con luces grises, Orgullo y Prejuicio me acompaña en Netflix, la he visto más de una docena de veces, estoy segura. Cada que la veo, me queda la impresión de que las cosas van a mejorar, que todo pasa y que algún día, algún día, una persona me mirará como él mira a Elizabeth.

domingo, 1 de febrero de 2015

¿Y si detengo el tiempo un rato?

Siempre pensé en irme de aquí, mi sueño siempre ha sido irme a otra ciudad, tener un trabajo que no sea una maquila y que fuera bien pagado, siempre supe que el momento llegaría pero ahora que lo veo tan cerca de mi no se que pensar.

Cuando me dijeron que nos iríamos de aquí mas pronto de lo planeado pensé en un año, ahora se que son meses, fue una noticia agridulce porque tengo tanto aquí, tantas raíces. Los pájaros no tienen raíces pensé, los árboles si, pero yo soy un pájaro.

Debió ser una noticia emocionante pero algo alguien me detuvo, Fitz.

No quería reconocerlo pero la primera persona que llegó a mi mente en ese momento fue Fitz, tal vez sea lo mejor, tal vez al universo me está confirmando que no es para mi, como vengo escribiendo desde antes, tal vez el momento es perfecto para irme porque sé que él no me esperaría y yo no podría pedirle semejante estupidez.

Tal vez por eso cuando me dijo que me quedara lo hice, no importó mentirle a mis padres ni las consecuencias que pudiera ocasionar, quiero pasar tanto tiempo con él como me sea posible antes de despedirme.

Debería decirle que me iré, no lo he hecho porque no quiero que sea verdad aún. Y lo que es peor, no se como decírselo.

No lo sé, puede que no se haga y estoy haciendo drama por nada, como suelo hacer en este blog.

jueves, 22 de enero de 2015

Cosas impensables y relucientes

Al principio Fitz era tan... casual conmigo, siempre fue atento pero nunca cariñoso y se esforzaba por tenerme feliz mientras estaba con él, supongo que eso empezó a cambiar conforme iba descubriendo quién soy y mi manera de ver la vida, y no, no soy una egocéntrica y narcisista, lo que pasa es que tres relaciones anteriores me han enseñado a ver lo que soy y lo que tengo que ofrecer.

En la oficina que comparte su empresa y la mía todo siempre fue serio, no existían miradas cruzadas, palabras, ni señales de humo, no fue hasta un día que fui con él, nos quedamos dormidos viendo una película y no pasó absolutamente nada "informal" que tomó vida en la oficina, cambios sutiles como miradas, palabras... y señales de humo. Los mensajes empezaron a aumentar y las conversaciones y las cenas se tornaron algo importante para ambos, se puede decir que empezamos a jugar a querernos, un juego donde éramos una parejita feliz.

Lo malo de los juegos es que no son eternos y por lo general hay un perdedor y un ganador. Hoy me di cuenta que si el juego terminara en este instante yo sería la ganadora, en esta parte es donde él está intrigado por descubrir más de mí. Y ¿por que estoy pensando en esto? sencillo... no somos personas compatibles, su mundo y el mío tienen diferente oxígeno y nos alimentamos de diferente comida, él es serio, introvertido, huraño (estúpidamente inteligente y encantador pero eso no viene al caso en esta parte) y yo soy extrovertida, loca y no hay semana que no tenga planes de salir. El es oscuridad, yo soy luz.

Entonces pienso que terminar el juego aquí sería lo mejor, declararme vencedora e irme con la cabeza en alto, aunque quiero saber ¿Por que se siente como si estuviera a punto de perder algo importante en mi vida y no sólo un juego?

Un poco de luz en la oscuridad y todo se vuelve claro.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Vino Tinto

La primera vez que Fitz me escribió me sentí calientita por dentro, como cuando tomas un café ni hirviendo ni tibio llegando a la oficina en una mañana lluviosa. En ese momento aún estaba con Patch, las cosas estaban mal y no decidía dejarlo de una vez por todas.
Un día de la nada me invitó a comer, nada de ceremonias ni rodeos, me encantó como me escribió y quedamos de vernos en un restaurante a la hora de comida, llegué primero (tachita para él) y estaba cerrado el lugar, después llegó y nos fuimos en mi auto (tachita doble) a otro lugar, y que lugar... de camino me dijo que era de viejitos, pero no se viejitos guayaberos, mas bien de viejitos como políticos y no pensé que fuera tan cierto, mi error... el lugar era uno de los restaurantes de cortes mas finos de la ciudad, y yo en pantalón de mezclilla y botas de niño.

Me sorprendió que quisiera ir ahi porque era excesivamente caro... se la pasó hablando de él y rara vez preguntó cosas sobre mi, ahora que hemos pasado mas tiempo juntos, he descubierto que cuando se pone nervioso no deja de hablar.

Llegó la cuenta bastante elevada, y no me dejó pagar, super punto a su favor y me dijo que la siguiente invitaba yo... pero las cosas se enfriaron.

Después de terminar con Patch, unos cuantos mensajes aislados; primero en el día, luego en la madrugada y con alcohol de por medio empezamos a coquetear... y un buen día me invitó a su casa.

 La excusa due buenísima... jugar Mario Kart, ja! Llegué despreocupadamente a la hora de comida y estaba preparando un espagueti y botanas, comimos con una copa de vino tinto exquisito. Cuando terminamos los platillos me sugirió ver una película y antes de decidir cual ver, empezamos a hablar sobre la edad... él tiene unos cuantos años mas que yo así que empecé a bromear al respecto, que ya era viejo y que si no se le hacía difícil la vida, de pronto ya estaba de mi lado del sillón, encima de mi y me besó, "un viejito haría esto?" me dijo.